Me traes la cuenta por favor?

A tu padre y a mí nos tienes contentos...

4/10/2006

Lata

Nada, que lo he cogido con ganas y hoy, a falta de un post, dos. (Claro, con las ganas que tenía… dejadme, dejadme, que ya se me pasará).

Ya comenté en algún post anterior (no se en cual, no me presionéis tanto!!!) que yo todo lo que quiero, si lo tengo, lo tengo tarde. Bueno, pues con el coche tres cuartos de lo mismo, ¿para qué cambiar algo que funciona? El carnet no, que perdí el culo por sacármelo. Estuve esperando en la puerta de la autoescuela hasta el instante exacto en que cumplí los 18. Casi hubo que hacerme fotofinish para saber si me podían matricular ya o no. Y bueno, lo del coche tardó cuatro o cinco largos años en materializarse en forma de tartana roja desteñida… Lo recuerdo como si fuera hoy (transición con ondas borrosas, que estoy recordando, coño):

- Hijo (éste es mi padre, con la Voz Grave, la de las grandes solemnidades)
- ¿Sí, papá? (éste soy yo, como habréis intuido por mi inconfundible voz de idiota)
- Creo que ha llegado el momento de que tengas tu propio coche (lágrimas resbalan por las mejillas de Nax). Por fin vas a heredar el coche de tu hermano mayor (este tema también creo haberlo tratado antes)
- Osti, papá, gracias, muchas gracias. Ya, si arranca, me muero de la alegría.
- Nada, hijo, nada. Por ti lo que haga falta. Y por tu hermano no te preocupes, que le hemos comprado un coche nuevo para que no diga que tenemos favoritos.
- Jo, papá, gracias, me voy a enseñárselo a mis amigos. (Nax corre a la puerta)
- Hijo…
- ¿Sí, papá?
- Que no metas cuarta… que el coche se cala.
- Gracias papá, lo tendré en cuenta.

(Fin del recuerdo. Transición con ondas borrosas para salir)

Fueron unos días muy emotivos, que viví con mayor tranquilidad cuando a los pocos meses me hice el seguro a terceros. Esos días fueron únicos. La gente se reía de mi coche, pero mi Lata (así lo llamaba yo por tener el color de una lata de Coca-cola tras pasar 15 años al sol en un vertedero) era mi orgullo. Y después de cuatro años… seguimos igual. Yo, con mi Lata. Y la gente sorprendiéndose de que día tras día consiga arrancarlo.
Pero bueno, esto venía a cuento de algo, que ya cuento mañana, porque hoy ha sido un día duro.